El andador es uno de los auxiliares de marcha más importantes para adultos mayores o personas en rehabilitación. Elegir el tipo correcto puede significar la diferencia entre recuperar la movilidad independiente o quedar confinado al sillón.
¿Cuándo está indicado un andador?
- Inestabilidad en la marcha por edad avanzada, debilidad muscular o vértigo.
- Recuperación post-operatoria (fractura de cadera, prótesis de rodilla o cadera).
- Rehabilitación tras accidente cerebrovascular (ACV).
- Enfermedad de Parkinson con riesgo de caídas.
- EPOC o insuficiencia cardíaca con disnea al caminar.
Tipos de andadores
Andador fijo (sin ruedas)
El más estable. El usuario lo levanta y avanza un paso, luego lo apoya. Requiere fuerza en brazos y buena coordinación. Indicado en rehabilitación temprana post-cirugía donde se necesita máxima estabilidad y carga controlada.
Andador de dos ruedas delanteras
Las dos ruedas delanteras permiten deslizar en lugar de levantar. Más fácil de usar que el fijo, menor esfuerzo. El más común en Lima para adultos mayores con movilidad reducida moderada.
Andador de cuatro ruedas (Rollator)
Cuatro ruedas, frenos de mano, asiento plegable y cesta o bolsa. Permite caminar a un ritmo más natural. Indicado para personas con mayor movilidad pero que necesitan descansar frecuentemente. No recomendado si hay riesgo alto de caídas hacia adelante.
Andador con asiento y respaldo
Para personas que se fatigan rápidamente. Pueden sentarse cuando necesitan descanso sin buscar una silla.
Ajuste correcto de la altura
La altura incorrecta del andador es uno de los errores más frecuentes y puede causar dolor de hombros, espalda y postura encorvada.
Técnica de ajuste: El usuario se para derecho con los brazos a los lados. El mango del andador debe quedar a la altura del pliegue de la muñeca (justo donde termina el hueso del radio). Los codos deben estar ligeramente flexionados (15-20°) al agarrar los mangos.
• Muy alto: Hombros elevados, postura tensa → Bajar el mango.
• Muy bajo: Usuario encorvado hacia adelante → Subir el mango.
Técnica correcta de uso
- Colocar el andador a un paso adelante.
- Apoyar firmemente los mangos.
- Avanzar la pierna más débil o afectada primero.
- Luego avanzar la pierna sana.
- Mover el andador nuevamente hacia adelante y repetir.
Error común: Avanzar demasiado dentro del andador, quedando con el peso hacia atrás. El cuerpo debe quedar centrado entre los cuatro apoyos del andador.
Cuidados y mantenimiento
- Verificar mensualmente que los topes de goma no estén desgastados (se resbalan en pisos lisos cuando están lisos).
- En andadores con ruedas: revisar que los frenos funcionen correctamente antes de cada uso.
- Limpiar con paño húmedo, especialmente los mangos.
- Guardar en lugar accesible, no detrás de puertas o donde sea difícil de alcanzar.
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