Elegir la silla de ruedas incorrecta puede causar úlceras por presión, dolor muscular, dificultades de propulsión y pérdida de independencia del usuario. Una silla bien elegida, en cambio, mejora significativamente la calidad de vida.
Tipos de sillas de ruedas
Sillas manuales estándar
El modelo más común. El usuario se propulsa con sus propios brazos o es empujado por un cuidador. Son ligeras, plegables y fáciles de transportar. Peso promedio: 14-18 kg.
Sillas de autopropulsión (ruedas grandes traseras)
Las ruedas traseras grandes permiten que el usuario se propulse de forma independiente. Ideal para usuarios con buena fuerza en brazos y hombros.
Sillas de traslado (ruedas pequeñas traseras)
Diseñadas para ser manejadas por un cuidador. Más ligeras y compactas, pero el usuario no puede propulsarse solo. Ideales para desplazamientos cortos y espacios reducidos.
Sillas de ruedas eléctricas
Motorizadas con joystick o control de mentón. Para usuarios sin capacidad de propulsión manual. Mayor autonomía e independencia, pero más pesadas (60-120 kg) y costosas.
Cómo medir correctamente al usuario
Ancho del asiento
Mide la distancia entre las caderas del usuario sentado. Añade 3-5 cm a cada lado para evitar presión lateral. Un asiento demasiado ancho obliga a esforzar los brazos para girar las ruedas.
Profundidad del asiento
Mide desde la parte trasera de la cadera hasta la parte posterior de la rodilla. Resta 5 cm. Un asiento muy profundo presiona el hueco poplíteo; uno muy corto deja los muslos sin apoyo.
Altura del asiento
Mide desde el suelo hasta el pliegue de la rodilla. Añade 5 cm para el cojín. Los pies deben apoyar bien en los reposapiés sin elevar las rodillas ni dejarlas caídas.
Altura del respaldo
Usuarios con buen equilibrio de tronco: respaldo bajo (a la altura de las escápulas). Usuarios con control de tronco reducido: respaldo alto hasta los hombros o la nuca.
Accesorios importantes
Cojín antiescaras
Indispensable para usuarios que permanecen más de 2 horas en la silla. Los de espuma viscoelástica (memory foam) o de gel son los más recomendados para prevenir úlceras por presión.
Reposapiés ajustables
Deben ser regulables en altura y desmontables para facilitar las transferencias.
Reposabrazos
Los reposabrazos abatibles o desmontables facilitan enormemente las transferencias desde y hacia la cama o el inodoro.
Consideraciones para el hogar
- Las puertas deben tener al menos 80 cm de ancho para pasar una silla estándar.
- Instalar rampas donde haya escalones (pendiente máxima recomendada: 8%).
- Los pasillos necesitan al menos 90 cm de ancho para maniobrar.
- Baños adaptados con barras de apoyo y ducha a nivel del suelo.
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